Las técnicas de relajación no te curarán la ansiedad pero te ayudarán a reducir el estrés en momentos de mucha tensión.
Dominar alguna técnica de relajación requiere entrenamiento y paciencia, puede llevar semanas. Al principio estamos muy pendientes de hacer lo todo correctamente y no podemos relajarnos. Después de la práctica diaria durante semanas, la relajación se hace de forma natural y empieza a tener su efecto.Es importante tener una actitud positiva, creer que va a funcionar, es un ejercicio de imaginación y de sugestión, si no confias en la técnica difícilmente surgirá efecto. La práctica diaria es importante para que cuando surja una situación difícil puedas manejarla aplicando la técnica de relajación.
La relajación te ayudará a aliviar tus dolores musculares, dolores abdominales, tu irritabilidad… pero además, te puede ayudar a calmarte ante situaciones que te suelen provocar ansiedad como podrás ser tener que hablar ante un público. A veces, tomamos decisiones erróneas porque están tomadas en momentos de ansiedad y sin poder pensar claramente, con la relajación podrás aprender a manejar mejor las situaciones y acertar más al tomar deciones. La relajación te dará más seguridad y esperanza en que finalmente podrás combatir la ansiedad. Recuerda, necesitas comprometerte en ello para que funcione, y no esperar grandes cambios enseguida. Se necesita algún tiempo para que funcione en forma natural. Empieza ya mismo y dedícales 15 minutos cada día.
Hay diferentes técnicas de relajación. Aquí te presento una de ellas. Pero antes quiero que trabajes en tu respiración diafragmática o abdominal.
Respiración diafragmática
- Coloca una almohada si hace falta en el cuello, para quienes tiene problema de cervicales o almohada en lumbares. Manta liviana para taparse si puedes sentir frío..
- Preferible en una habitación con luz suave, ideal para empezar la práctica en una habitación donde no haya ruidos externos.
- Ropa cómoda que no apriete.
- Asegúrate que nadie te interrumpa.
- Posición tumbada sobre esterilla o manta o bien sentada en un asiento que resulte cómodo.
- Cierra los ojos y respira lenta y profundamente usando tu diafragma. El estómago sube en cada inhalación y baja en cada exhalación. En el pico de la inhalación y la exhalación retén por unos pocos segundo antes de respirar de nuevo, contando uno, dos, tres y después respira. Te ayudará saber si respiras con el diafragma colocando tus manos sobre el estómago, al inhalar sube el estómago y al exhalar baja el estómago.
Técnica de relajación
- Busca también una habitación confortable y sin ruidos como en la práctica de la respiración diafragmática.
- Empieza practicando la respiración diafragmática durante unos minutos y sigue con esa respiración durante todo el ejercicio de relajación.
- Céntrate en tu cuerpo. Date cuenta de las áreas de tu cuerpo que son tensas. Intenta imaginarte sintiéndote pesado/a, cálido/a y agitado/a, como si tus músculos tensos no te sostuvieran más. Recuerda también relajar tu cara y tus ojos. Entreabre un pcoo tu boca para relajar tu mentón.
- Empieza con tu pie derecho. Relájalo imaginando que lo sientes pesado y débil, que no puedes levantarlo ni moverlo, porque está muy pesado. Entonces cambia a tu pie izquierdo. Después tu pierna derecha. Y luego tu pierna izquierda. Continúa con el mismo ejercicio ahora por las manos, brazos, y tronco. Sigue por el cuello y finalmente cabeza y cara. Imagina los músculos de la cara que están muy pesado y muy fojos y no puedes moverlos, párpados, mejillas, mentón.
Practica diariamente y no desesperes si al principio no logras relajarte. El entrenamiento te ayudará a lograrlo.
Buena práctica!!!

